Concepto de terror
La palabra terror deriva de igual vocablo latino, y significa temblor. Se aplica al miedo que alcanza tal intensidad que provoca temblores en su manifestación somática, además de otros síntomas, como sudoración, parálisis, taquicardia, etcétera, e incluso puede provocar la muerte.

El grado de miedo que alcanza la calidad de terror, varía en cada caso particular. Algunas personas no se aterran demasiado fácilmente mientras otras, sí. También depende mucho de si poseen o no, autocontrol. A algunos la aparición de un pequeño roedor puede causarles terror, mientras otros ni se inmutan ante su presencia.
Sin embargo, a pesar de ser una sensación muy desagradable, se usa el género de terror como divertimento o pasatiempo en películas y obras literarias, habiendo mucha gente que disfruta de sentir el pánico, sabiendo por supuesto, que es ficticio. Para producir dicho efecto se utilizan personajes fantasmales, diabólicos, crueles, sanguinarios, y en general se ambientan en cementerios, casas abandonadas u otro tipo de sitos lúgubres, jugando además con la sorpresa y el suspenso.
También se conoce como “Terror” a los dos primeros períodos de la Revolución Francesa, dominados por los jacobinos, que lo justificaban para castigar la traición, creando para juzgar esos delitos, tribunales populares. El primer período comprende, desde el 10 de agosto de 1792 (día en que ocurrió el asalto a las Tullerías y el arresto de Luis XVI) hasta el 20 de septiembre del mismo año, en que se produce la reunión de la Convención. El segundo período se extiende desde la Convención, que ordenó guillotinar a Luis XVI el 21 de enero de 1793, hasta la ejecución de Robespierre, líder del Terror, sucedida el 28 de julio de 1794.
Definición de Terror
El terror es la máxima expresión del miedo. Sentimos miedo cuando algo nos asusta o cuando hay un peligro inminente a nuestro alrededor. Si el miedo aumenta se puede convertir en terror. También se emplea un sinónimo: pánico.
El terror tiene un contexto individual, aunque también de tipo colectivo. Cada individuo tiene sus propios temores o fobias, situaciones que generan un desasosiego personal. Si la intensidad del miedo no decrece y aquello que causa el temor continua amenazándonos, aparece un sentimiento más profundo, el terror. Puede existir de manera injustificada si la sensibilidad del que lo padece considera que hay unas dosis de peligro.Y puede tratarse de un terror totalmente justificado, puesto que el factor de peligro es real y evidente. Por ejemplo, ante un hipotético accidente de automóvil un conductor va a tener una reacción de pánico, ya que su vida se encuentra en riesgo.
El terror tiene un carácter colectivo. Las catástrofes naturales ( terremotos, tsunamis o los incendios ) afectan a las personas, que reaccionan con una gran intensidad emocional. Ante el terror, la respuesta es imprevisible: huir, esconderse, paralizarse, tener un ataque de locura o cualquier reacción extrema.
Hay momentos en los que el clima social es tan conflictivo que se generan situaciones de terror. Es lo que ocurre en algunos procesos revolucionarios ( durante la Revolución Francesa hubo un periodo de masacres y ejecuciones y esta etapa recibió el nombre de el Terror ). Algo semejante es lo que ocurre en los atentados terroristas, que se llaman así por las sensaciones que sufre la población afectada por estos ataques.
En el cine existe un género que tiene como objetivo que el espectador tenga una vivencia intensa de miedo. En el momento de observar las imágenes terroríficas, el espectador siente un miedo real, pero se encuentra sentado en su butaca y, en el fondo, sabe que las imágenes son pura ficción. Es una especie de juego, que consiste en tener un sentimiento aunque sea irreal. En la observación de estas imágenes crueles y crudas, hay unas dosis de morbosidad, es decir, la atracción hacia lo repugnante o indeseable, una sensación extraña y aparentemente contradictoria. Es probable que lo morboso obedezca a algún mecanismo inconsciente de la mente humana.
El terror genera adrenalina en el organismo, que reacciona ante una señal de peligro. En este sentido tiene una utilidad biológica.
El terror es la máxima expresión del miedo. Sentimos miedo cuando algo nos asusta o cuando hay un peligro inminente a nuestro alrededor. Si el miedo aumenta se puede convertir en terror. También se emplea un sinónimo: pánico.
El terror tiene un contexto individual, aunque también de tipo colectivo. Cada individuo tiene sus propios temores o fobias, situaciones que generan un desasosiego personal. Si la intensidad del miedo no decrece y aquello que causa el temor continua amenazándonos, aparece un sentimiento más profundo, el terror. Puede existir de manera injustificada si la sensibilidad del que lo padece considera que hay unas dosis de peligro.Y puede tratarse de un terror totalmente justificado, puesto que el factor de peligro es real y evidente. Por ejemplo, ante un hipotético accidente de automóvil un conductor va a tener una reacción de pánico, ya que su vida se encuentra en riesgo.
El terror tiene un carácter colectivo. Las catástrofes naturales ( terremotos, tsunamis o los incendios ) afectan a las personas, que reaccionan con una gran intensidad emocional. Ante el terror, la respuesta es imprevisible: huir, esconderse, paralizarse, tener un ataque de locura o cualquier reacción extrema.
Hay momentos en los que el clima social es tan conflictivo que se generan situaciones de terror. Es lo que ocurre en algunos procesos revolucionarios ( durante la Revolución Francesa hubo un periodo de masacres y ejecuciones y esta etapa recibió el nombre de el Terror ). Algo semejante es lo que ocurre en los atentados terroristas, que se llaman así por las sensaciones que sufre la población afectada por estos ataques.
En el cine existe un género que tiene como objetivo que el espectador tenga una vivencia intensa de miedo. En el momento de observar las imágenes terroríficas, el espectador siente un miedo real, pero se encuentra sentado en su butaca y, en el fondo, sabe que las imágenes son pura ficción. Es una especie de juego, que consiste en tener un sentimiento aunque sea irreal. En la observación de estas imágenes crueles y crudas, hay unas dosis de morbosidad, es decir, la atracción hacia lo repugnante o indeseable, una sensación extraña y aparentemente contradictoria. Es probable que lo morboso obedezca a algún mecanismo inconsciente de la mente humana.
El terror genera adrenalina en el organismo, que reacciona ante una señal de peligro. En este sentido tiene una utilidad biológica.
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